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Los fondos, que se suman a los 1.500 millones de pesos anticipados en enero último, quedaron en una cuenta especial del Tesoro en la entidad rectora y si bien están disponibles de manera inmediata, aún no tienen efecto monetario.
Todavía falta la definición técnica de cuánto de las utilidades que tuvo el Central el año pasado se van a capitalizar. De allí saldrá el monto total de la transferencia al Tesoro, aunque se estima rondará los 20.000 millones de pesos. Para los próximos cinco meses restarían girar entre 15.000 y 16.000 millones de pesos.
El Tesoro recibirá también dos transferencias extraordinarias en lo que queda del año: unos 4.000 millones de pesos correspondientes a las utilidades del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS, que se giran cada trimestre.
En este marco, el superávit fiscal de julio crecerá fuerte y servirá de colchón para financiar los aumentos en jubilaciones, asignaciones y subsidios, que insumirán unos 3.000 millones de pesos mensuales hasta fin de año y que empezarán a impactar en las cuentas de agosto.
El superávit fiscal primario sumó 2.713,4 millones de pesos en junio pasado y permitió elevar a 11.072,2 millones el acumulado del semestre. En cambio, descontado el pago de intereses de deuda, las cuentas públicas anotaron un déficit financiero de 293,4 millones, lo que redujo a 180,5 millones el saldo financiero positivo acumulado entre enero y junio.
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